-En mis sueños estoy en un puente, no puedo avanzar ni retroceder. Me contaba con su mueca cansada iluminada por las brasas de su cigarrillo armado.
-wow! le dije. Sus palabras no provocaron mi asombro. Sus palabras me entristecieron, no era la primera vez que lo escuchaba hablar de su falta de (...). Es que los sueños son el territorio donde acampa lo fugitivo, son los refugios provisorios del deseo que vive en fuga por llevar esta pesada carga moral que dobla nuestras espaldas hasta hacernos sumisos y complacientes. Paralizados.
Darse a estas insinuaciones, es darse al inconciente, a los cursos imprevistos de los sentidos (...) -Pero estas dispuesto? pregunté.
En la insatisfaccion el deseo se levanta enredado, de mal humor, pierde sus mejores horas en mantenimiento de las formas, contrae obligaciones y se vuelve demandante. Uno termina por ser su propio represor. Proteccionistas de nuestros propios sueños, depositandolos en plazos fijos en el banco.
-Vos porque pensas tu vida en constante amenaza, haces unos garabatos en el aire pero es imposible seguirte -me dijo.
Era él quien me hacia sentir amenanazada. Sin pensar repuse (...) No son extravagancias y caprichos, conductas informales o tratos descontracturados, es tomar una posicion critica ante el mundo y uno mismo, contra los automatismos del sentido comun. Asumir argumentos de protesta, simular lucidez y decirse harto de este mundo manteniendo la fantasia de comenzar una vida en otra parte donde nadie nos conozca, es de necio, de falso progresista acostumbrado a copiar una vanguardia ya de segunda mano.
Tus neurosis y teatros personales solo dan cuenta que debes volver a disciplinar a tu elenco o adaptar sus argumentos. La creencia del propio control, dominio absoluto, debe ser, si no es, uno de los productos mas vendidos por el capitalismo. A vos, te vendieron un puente que no podes cruzar.
Y mi inconformismo no es mera protesta contra el papel represivo de la moral dominante sobre las pulsiones. Me cansaria si asi lo fuera, me cansó hasta decirlo.
Sino simple pregunta de como determinadas formas han sido posibles y otras no. Simple critica al destino necesario, que en lo personal me aburre muchisimo.
No trato de transformar el programa de la cultura, tu escuela de corte y confeccion, tampoco de liberalizacion de las formas, no!, que cada uno asuma la que le guste, porque ésta a su vez, contiene, aprieta al ser, mientras nos escuchamos decir que nos arreglamos con poco, con menos, con lo que hay (!)
No es hacer lo que no se debe, sino hacer lo que no se sabe, y sorprenderse fuera de si. En otras palabras, caminá y andá viendo, caminá ese puente, ya estás ahí. Sinó serás un naipe fuera de juego.
Incompleto.