Aquello que lleva esa sonrisa que te atraviesa haciendo del mal humor el sentimiento más vulnerable.
Aquello que te hace ver todas las maravillas de la naturaleza exaltadas, que te recuerda que estas vivo, latiendo.
Aquello que no te encierra sino que te expande. Perenne y renovado.
Aquello que se presenta solo una vez en la vida y no a todos, para mostrarte todos los costados y aristas de las cosas.
Aquello tan simple, básico. Puente y callejón. Porque no se vive más que una vida, pero por simpatía, a veces es posible salirse de la propia piel. Sólo hay que estar dispuestos a ver el mundo como uno no lo imagina. Pero estrictamente cuando estés listo, ni antes ni después.
No hay comentarios:
Publicar un comentario