sábado

Instinto de semejanza

Es ese instinto de semejanza el que nos conduce por la vida, gritándonos ¡Alto!, delante de un paisaje, de una mujer, de un poema. Podremos admirar otros, pero sin sentir la misma emoción. El instinto de semejanza es la única norma de conducta que no es artificial. Pero, en la sociedad, tan solo los espíritus vulgares suelen aparentar no pecar contra la moral, cuando siempre persiguen el mismo tipo de mujeres. Así, algunos hombres se obstinan con las "rubias", sin saber que a menudo las semejanzas mas profundas son las mas secretas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario