Mi corazón tiene una edad en la que todavía no se piensa en el porvenir.
Se puede comprender que me encontraba en medio de una confusión increíble, igual que si me hubiese caído en el medio del mar en plena noche sin saber nadar.
Eramos como dos niños subidos a una silla, que se sienten orgullosos de ser mas altos que los mayores.
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