sábado

Homicidio

Hubo veces que medité sobre el suicidio: me dije que, si alguna vez resolviera ponerlo en práctica, antes me cargaría algún hijo de puta. El hijo de puta recurrente en mis fantasías es Videla.
El problema con el que me encuentro es que estoy segura que después de matar a Videla mi vida cobraría sentido, y desaparecería la idea de suicidio. Dicho de otra forma, yo podría encontrarme en la siguiente situación: O es Videla muerto o soy yo. Y eso, que yo sepa, es homicidio en defensa propia.


(Y esto, que yo sepa, es apología de homicidio).

No hay comentarios:

Publicar un comentario