Mi tarjeta de presentación está en blanco. No voy por la vida dejando que cualquiera vea quién soy. Apenas si algunas ráfagas se escapan de mi para que cada uno suponga lo que quiera. Y muchas veces fallan. Y muchas veces aciertan. Pero me mantengo en silencio sin admitir si todo aquello que ven es cierto o no.
Me gusta estar callada, me gusta observar, me gusta nutrirme desde mi lugar ínfimo de las personas adecuadas. Me gusta escuchar a ciertas personas.
No doy tarjetas de presentación, prejuzgue y juzgue nomás, que no me interesa! Y cuando me interese, tampoco habrá tarjeta de presentación, porque no hará falta.
Decime quién soy... soy Todo.
Y ya está todo el pescado vendido.
yo no se porq pero me llega todo lo q decis! al centro y bien profundo! del heart
ResponderEliminar